SS 433, el microcuásar más cercano a la Tierra

Un objeto cuya investigación fascina e intriga a los astrofísicos desde que fue descubierto allá por el año 1975, es el microcuásar SS 433. Su descubridor, el astrónomo Larry Krumenaker con 20 años de edad, lo denominó K16, la “K” en honor a su apellido familiar, Krumenaker. No obstante, años más tarde los astrónomos del Case Western Reserve University,  Bruce Stephenson y Nick Sanduleak lo incluirían como el objeto 433 de su cátalogo de objetos con líneas de emisión en sus espectros. Este nombre, es hoy día el más utilizado para referenciar a este enigmático objeto.

Este microcuásar se encuentra en la constelación de Aquila, a unos 12.000 años luz de distancia, siendo el primer microcuásar en ser descubierto y el más cercano a nosotros. Las enormes distancias de miles de millones de años luz que nos separan de los cuásares, hacen que el estudio de este tipo de objetos sea complejo y difícil de llevar a cabo por parte de los astrofísicos. Sin embargo, como contrapartida, los microcuásares se encuentran a distancias más cercanas, conociéndose 12 de ellos en nuestra propia galaxia, por lo que son mucho más fáciles de observar de cara a poder desentrañar los secretos que encierran en su interior. Un microcúasar es una versión a pequeña escala de un cúasar, diferenciándose en que mientras un microcuásar está formado por una estrella de neutrones o un agujero negro, un cuásar lo forma un agujero negro supermasivo situado en el núcleo de una galaxia. Ambos tipos de objetos se caracterizan porque se alimentan mediante un disco de acreción del gas y materia que tienen en sus proximidades, generando alargados y extensos jets de partículas de alta energía. Además, tanto los cuásares como los microcuásares, son observables en un amplio rango del espectro electromagnético, que puede cubrir desde las ondas de radio hasta los rayos gamma (1).

 

Imagen obtenida con el Very Large Array (VLA) radiotelescopio, del microcuásar SS 433. Créditos: Blundell & Bowler, NRAO/AUI/NSF.

 

El microcuásar SS 433, es un sistema binario compuesto por un objeto denso de varias masas solares, que atrae hacia sí la materia que desgarra de su acompañante estelar, una estrella supergigante blanca de clase espectral A. Esta estrella es de características similares a la estrella Deneb, la estrella más brillante de la constelación del Cisne.

 

Ilustración artística de un microcuásar. Créditos: ESO/L. Calçada/M.Kornmesser.

 

Pero, lo que hace muy interesante la observación de este microcúasar, es que además de su proximidad, los jets o chorros de partículas altamente energéticas que son despedidos en sentidos opuestos del eje de rotación del agujero negro o estrella de neutrones, son visibles casi perpendicularmente a nuestra línea de visión. Hay que tener en cuenta, que gran parte de los cuásares observados, dirigen sus jets en dirección nuestra, y esto limita su observación. Por el contrario, la disposición casi perpendicular de los jets de S433, permite a los astrofísicos una observación más detallada, y por lo tanto una mayor comprensión de lo que verdaderamente está pasando con este enigmático objeto.

Otra de las particularidades de SS 433, es que es uno de los pocos microcuásares de nuestra galaxia que emite rayos gamma. Pero sorprendentemente, estos no proceden directamente de SS 433, si no de la regiones próximas, donde los jets chocan con la nebulosa remanente que se originó tras la explosión de la supernova que dio origen a SS 433. Esta nebulosa, denominada W50, es conocida por su forma como la Nebulosa del Manatí.

 

La nebulosa W50 es un remanente de la explosión de supernova que dio origen a SS 433. Créditos: NRAO/AUI/NSF, K. Golap, M. Goss; NASA’s Wide Field Survey Explorer (WISE).

 

También hay que destacar que los jets de SS 433 muestran un movimiento de precesión, un movimiento parecido al de una peonza cuando gira. No obstante, la velocidad alcanzada por las partículas que son despedidas a través de ellos es de un 26 % de la velocidad de la luz. Una velocidad que no es excesivamente alta en comparación con la alcanzada en otros cuásares observados.

Sin duda alguna, SS 433 es un objeto enigmático y fascinante, y poco a poco los astrofísicos van desvelando los misterios y secretos que encierra en su interior, claves que nos ayudan a comprender mejor como funciona el Universo en el que vivimos.

(1) Los rayos gamma (γ), es un tipo de radiación electromagnética, y por tanto constituida por fotones, producida generalmente por elementos radiactivos o por procesos subatómicos como la aniquilación de un par positrón-electrón, pero que también se genera en fenómenos astrofísicos de gran violencia. Debido a las altas energías que poseen, los rayos gamma constituyen un tipo de radiación ionizante capaz de penetrar profundamente en la materia, pudiendo causar grave daño al núcleo de las células. Fuente: Wikipedia.

Bibliografía:

HAWC: Microquasar SS 433 reveals the nature of the brightest lanterns of the Universe. EurekAlert! The Global Source for Science News.

 

 

 

 

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